Cada día me cuesta más ilusionarme...
Las pequeñas (y no tan pequeñas) decepciones que me manda la vida van haciendo mella en mí. Me está empezando a costar más abrirme, confiar, darme a mí misma permiso para sentir.
Pero no. No puedo darme por vencida. No puede ser que esto de ahora sea lo que me espera para el resto de mi vida. Tengo que seguir buscando.
Aunque duela, voy a ilusionarme. Me lo debo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario