En la inabarcable inmensidad del universo, nosotros, nuestros actos y pasiones no significamos nada.
Pero de toda esa ínfima, minúscula e insignificante nada, hay una diminuta partícula en concreto que para mí lo es todo... tú.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario